Ella sin preguntar más se colocó sobre mi polla y puso mi pene en la entrada de su cuerpo. Por la posición en que estábamos Marta no se dio cuenta, pero Elena lo vio claramente, sin pensarlo apagó el dvd. Después de aquello sabía que sería difícil no repetirlo, y además Marta seguro que no me dejaría no hacerlo. Mamá es una guarra, desde aquella vez que se tiró al otro tío delante tuya no ha dejado de pensarlo, nunca te lo ha dicho, pero a mi si, ahhhh, a mi me cuenta todo Papi, ahh, todo, todo, ufff. Esa noche dormí mejor que nunca antes y con una gran sonrisa en los labios, era un cornudo que se había follado a su preciosa hija, que más podía pedir. Morena de ojos azules y tez clara, la cara más expresiva y linda que jamás habría podido imaginar. |