Me caía bien, se la veía muy tierna y cariñosa. Pero en un instante el corazón me dio un vuelco, justo en el momento que sonó el timbre. Le aparté las bragas a un lado y seguí tocándole el coño y chupándole las tetas sin quitarle el sujetador del todo, ella comenzó a gemir de placer, parece que no se me daba mál aquello. Le subí la camiseta y le vi el sujetador tocándole las tetas encima de él, me estaba poniendo como una moto por momentos. Yo también estaba desnudo, la tumbé en mi cama y me eché encima de ella, comenzando a darle besitos por el cuello y los pechos. ¿Cuantos años tienes? pregunté yo inocentemente. |