| Jovencitas gratis | Jovencitas latinas | Jovencitas españolas | Jovencitas rusas |
| Jovencitas sex | Jovencitas free | Jovencitas zorritas | VOLVER A JOVENCITAS |
Sexo Gratis | Sexo Gay | Fotos de sexo Gratis
EXHIBIENDO A MI ESCLAVA Exhibicionismo, dominación, hetero, lluvia dorada. El día que decidió exhibir a su esclava a todos a su paso.
Hola amigos de marqueze, hace tiempo que vengo conectándome y por fin hoy me decido a escribir para contaros el día que decidí exhibir a mi esclava, escribo en forma de carta dirigida a ella.
Hola Cerda: Hoy he decidido exhibirte, y por ello hemos ido de compras. Te he
ordenado que te vistas como una puta, la blusa transparente, la microfalda de
piel, las botas de ante y que me esperes en la esquina de la calle Numancia con
Diagonal, lado montaña. Cuándo llego te hago luces con el coche, tu me ves y
sonríes acercándote, pero cambias la sonrisa por una mueca de preocupación,
cuando ves mi cara de enfado, inmediatamente sabes por qué, llevas puesto un
abrigo, el cual te tapa la falda, y no deja ver tu pinta de puta callejera, me
dices "perdona amo, pero hace mucho frío", yo no te contesto, si no que te pego
una bofetada en tu mejilla, inmediatamente te quitas el abrigo y lo pones en el
asiento de atrás del coche, y te dispones a entrar, al hacerlo enseñas tu culo a
un obrero que esta esperando que cambie el semáforo, el cual suelta un silbido
de admiración diciendo ¡vaya culo! Tú te lo miras y sonriendo le dices "te
gusta, pues es propiedad de mi amo", seguidamente entras en el coche y me das un
largo y cálido beso en la boca, yo puedo comprobar que no llevas sostén, ya que
tus pezones me rozan la camisa, al mismo tiempo compruebo que tampoco llevas
bragas ya que poniendo mi mano en tú entrepierna llego a tu coño y te doy un
pellizco en el clítoris, sueltas un gemido de placer. Te doy un paquete y te
digo. "Toma un regalo para ti," tu, con la mejilla roja a causa de la torta, lo
abres y ves que se trata de cinco bolas unidas por un cordel y en el extremo un
aro de plástico. "¿Qué es, amo?," preguntas. "Es un juego de bolas chinas y
sirve para estimular el coño o el culo, y quiero que esta vez te las metas por
el culo, ¡y quiero que lo hagas ahora!." Te levantas un poco del asiento, y
empiezas ha introducirte, una a una las bolas por el culo. El conductor del Bus
que tenemos al lado lo ve y casi se come al coche que tiene delante, nosotros
nos reímos. Llegamos al centro comercial y nos metemos en el ascensor lleno de
gente, tu cada vez estás más excitada y como vamos a la última planta te
desabrocho el abrigo y empiezo a sobarte el coño y el clítoris disimuladamente,
empiezas a gemir de placer, la gente empieza a mirarnos y yo les sonrío, tú te
muerdes los labios para no gritar de placer, al fin llegamos a nuestra planta
"animales y plantas", nos dirigimos a un vendedor y le pido un collar para
perras, él me pregunta de que raza, y le contesto que es para la raza humana,
"¿Cómo dice el señor?." "Vera es para mi perrita, ¿a qué es bonita?," le
contesto, señalándote. "Quisiera que fuera rojo para que haga juego con su
falda. Quítate el abrigo para que el señor pueda ver tu falda," te digo, tú, con
las mejillas encendidas, tanto por la vergüenza, como por la excitación, y con
la mirada baja, dices "lo que tú ordenes, amo", y seguidamente té quitas el
abrigo. El vendedor al verte, empieza a balbucear, y casi le da un infarto, al
fin nos enseña uno, el cual a ti te gusta y nos lo quedamos. Le digo que si nos
puede grabar la placa, él asiente con la cabeza y tú le dices "ponga Puta
Susana, propiedad de mi amo Donatien", el pobre no sabe dónde mirar, pero
termina grabando la placa. Le pido una correa para el collar, y nos enseña
varias. Le pregunto si se pueden probar, ya que mi perra, es un poco revoltosa y
no quiero que la correa sea demasiado larga, te mando ponerte a cuatro patas, y
probamos varias correas, una vieja nos mira escandalizada, nosotros no le
hacemos caso, y nos quedamos con la correa ideal. Seguidamente vamos a la planta
de señoras, sección lencería. Nos dirigimos a una dependienta y le pedimos un
conjunto de ropa interior, dos tallas más pequeñas de la que tu necesitas, la
dependienta te mira y nos dice: "Están seguros de que quieren esta talla," le
decimos que sí. Nos dirigimos a los probadores y te los pruebas, cuando estas
desnuda, aprovecho para excitarte un poca más, tocándote el coño, besándote y
estrujando tus pezones, tú ya no puedes más y me pides que te posea allí mismo,
cosa que yo me niego, y dándote otro bofetón té mando que te tranquilices, te
pones los sujetadores, los cuales como es natural te aprisionan tus magnificas
tetas, que quieren salir de su prisión, luego te colocas el tanga, el cual lucha
por meterse en tu raja y te aprieta el coño, haciendo que los labios vaginales
se salgan por los lados, Yo llamo a la dependienta, para que compruebe como te
queda el conjunto, la pobre no sabe que decir, sobre todo cuando observa como de
tu culo, de Cerda, sale un hilo y al final hay una argolla de plástico. "Le
queda bien ¿no le parece?", digo yo con la mejor de mis sonrisas, la dependienta
no sabe donde mirar, pues también ha observado que llevas puesto el collar, que
te acabo de comprar.
"Si a los señores les gusta, yo no tengo nada más que decir", "nos lo quedamos."
Al bajar hacia el aparcamiento, me doy cuenta que llevas puesto el conjunto y te
ordeno que te lo quites, tu me miras y preguntas: "¿Aquí, mi amo?," te miro y
levanto la mano en un amago de pegarte, pero decido no hacerlo. "Si perra, aquí,
pero además quiero que solo te quedes con el abrigo." Tu de diriges a los
servicios de señoras, y sales al poco rato, solo vestida con el abrigo. En el
coche decido que tengo frío y pongo la calefacción a tope, por lo cual tu te
desabrochas el abrigo, yo te voy poniendo a tono, a base de introducirte dos
dedos en tu coño de perra.
Cuando llegamos a casa, eres una perra en celo, subimos en el ascensor con otra
pareja que te mira y se extraña de tus gemidos de placer y de tus mejillas
encendidas. Al entrar en casa, té quito el abrigo, te obligo a ponerte a cuatro
patas y tirando de la argolla procedo a sacarte las bolas de tu culo. Tu ruges
de placer y dolor, y empiezas a mamar mi polla, cuando esta dura, te doy la
vuelta y a cuatro patas como estas, te la meto por el culo, mientras con una
mano te excito el clítoris y con la otra te estrujo los pezones, nos corremos al
mismo tiempo los dos, soltando un grito de placer. Exhausta me dices que tienes
sed, yo me levanto y empiezo a mearme en tu cara, tu abriendo la boca sacias tú
sed, y sudorosa te abrazas a mis piernas y dices "gracias amo." Si queréis hacer
comentarios o bien si sois mujeres y tenéis vocación de sumisas escribir a
domjordi (arroba) hotmail.com. Os espero.